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Tipos de lana: guía completa para elegir la fibra ideal para tus proyectos

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Tipos de lana: guía completa para elegir la fibra ideal para tus proyectos

Si alguna vez te has quedado mirando la estantería de una tienda de lanas sin saber por dónde empezar, tranquila: le ha pasado a todas. El mundo de las fibras es tan amplio que elegir el hilo adecuado puede convertirse en un pequeño reto, sobre todo cuando hay tantas opciones disponibles.

En esta guía vamos a recorrer juntas los principales tipos de lana que existen, clasificados según su origen: animal, vegetal y sintético. Te explicaré las características de cada fibra, para qué proyectos funcionan mejor y qué deberías tener en cuenta a la hora de tomar tu decisión. Da igual si estás empezando a tejer o si ya tienes años de experiencia con las agujas: aquí encontrarás información práctica y honesta para acertar con tu próximo ovillo.

¿Qué tipos de lana existen según su origen?

Cuando hablamos de tipos de lana, en realidad estamos hablando de fibras textiles para tejer, y estas se dividen en tres grandes familias:

  • Fibras de origen animal. Proceden de la esquila o el peinado del pelo de animales como ovejas, cabras, alpacas o yaks. Son las más valoradas por su calidez, elasticidad y capacidad termorreguladora. Dentro de esta categoría encontramos la lana merino, la alpaca, el mohair, el cashmere, la seda, el yak o la BFL, entre otras.
  • Fibras de origen vegetal. Se obtienen de plantas como el algodón, el lino o el bambú. Son fibras frescas, transpirables e ideales para proyectos de primavera y verano. Suelen tener menos elasticidad que las animales, pero ofrecen una ligereza y un confort difíciles de igualar en climas cálidos.
  • Fibras sintéticas y artificiales. Fabricadas por el ser humano a partir de procesos químicos, ya sea desde derivados del petróleo (como el acrílico o el nylon) o desde celulosa vegetal transformada (como la viscosa). Son accesibles, resistentes y a menudo hipoalergénicas.

Cada familia tiene ventajas y limitaciones, por lo que la mejor fibra depende siempre del proyecto que tengas en mente. A continuación, vamos a profundizar en cada grupo.

Las lanas de origen animal

Las fibras de origen animal son el corazón del mundo del tejido. Se obtienen mediante la esquila o el peinado de diferentes especies, y cada animal aporta unas propiedades únicas al hilado. Por lo general, las lanas animales destacan por su capacidad de retener el calor, su elasticidad natural y su tacto agradable. Además, muchas de ellas son biodegradables y regulan la temperatura corporal de forma natural.

Lana merino

La lana merino es probablemente la fibra de origen animal más conocida y utilizada en el mundo del tejido. Procede de la oveja merina, una raza autóctona de España y el norte de África que hoy se cría también en Australia, Nueva Zelanda y Sudamérica.

Se caracteriza por su extraordinaria suavidad al tacto, su finura y su versatilidad. La merino es hipoalergénica, regula la temperatura corporal y absorbe la humedad sin perder capacidad aislante. Estas propiedades la convierten en una opción fantástica tanto para prendas de invierno como para capas intermedias en entretiempo.

La puedes encontrar hilada de muchas formas: en mecha, en doble hebra, con poca torsión, muy retorcida y en distintos grosores. El acabado de tu prenda variará mucho en función de cómo esté hilada, así que merece la pena probar diferentes presentaciones.

Lana BFL

La BFL procede de la oveja Bluefaced Leicester, originaria del norte de Inglaterra. Es una fibra con un brillo natural precioso, un tacto sedoso y una resistencia notable. Se considera un punto intermedio entre la suavidad de la merino y la durabilidad de lanas más rústicas.

Resulta ideal para prendas que necesitan buena definición del punto, como chales, jerseys y accesorios. Además, acepta muy bien los tintes, lo que la convierte en una favorita para lanas teñidas a mano.

Lana virgen

Cuando hablamos de lana virgen, nos referimos a lana que se utiliza por primera vez, es decir, que no ha sido reciclada ni reprocesada. Este detalle importa porque la fibra virgen conserva intactas todas sus propiedades originales: elasticidad, resistencia, capacidad aislante y suavidad.

Es una buena opción cuando buscas un hilo con cuerpo y buena recuperación del punto. Muchos hilados de calidad llevan la etiqueta “pura lana virgen” como garantía de que la fibra no ha sufrido procesos previos de desgaste.

Lana de alpaca

La alpaca es una de las fibras más lujosas y, al mismo tiempo, más resistentes del mundo del tejido. Procede de las alpacas, animales originarios de los Andes peruanos que cada vez se crían más en Europa y el Reino Unido.

Existen dos variedades principales: la huacaya, con una fibra esponjosa y elástica similar a la lana de oveja, y la suri, más sedosa y brillante. La alpaca es naturalmente hipoalergénica, muy cálida y no contiene lanolina, lo que la hace perfecta para personas con piel sensible.

Ten en cuenta que la alpaca tiene menos memoria elástica que la merino, por lo que las prendas pueden ceder con el uso. Es especialmente recomendable para chales, ponchos y prendas holgadas.

Mohair

El mohair proviene de la cabra de angora, originaria del Tíbet y actualmente muy extendida en Turquía y Sudáfrica. Es una fibra fina, sedosa y rizada que aporta al tejido un halo o pelito característico, ligero y elegante.

El mohair es tremendamente cálido en proporción a su peso, lo que permite tejer prendas abrigadas sin apenas volumen. Se suele usar combinado con otras fibras (como seda o merino) para crear hilados tipo “lace” o “kid mohair” que dan un acabado etéreo y sofisticado a chales y jerseys finos.

Cashmere

El cashmere es una de las fibras más escasas y codiciadas del mundo. Se obtiene del subpelo de la cabra de Cachemira, que vive en regiones de altitud extrema como el Himalaya, Mongolia y el norte de China.

Su tacto es increíblemente suave, sedoso y ligero. Además, es un excelente aislante térmico a pesar de ser muy fino. Sin embargo, precisamente por su delicadeza, requiere un cuidado especial: lavado a mano, secado en horizontal y protección frente al roce intenso.

Su precio es elevado en comparación con otras fibras, pero la experiencia de tejer y vestir cashmere es difícil de superar.

Lana de Yak

La lana de yak está ganando terreno en los últimos años por sus propiedades excepcionales. Procede del subpelo de los yaks del Himalaya y del altiplano tibetano, animales que soportan temperaturas extremas.

El resultado es una fibra extremadamente cálida, suave y ligera, comparable al cashmere pero con mayor durabilidad. Es hipoalergénica, no contiene lanolina y tiene un color natural marrón oscuro muy bonito. Si buscas algo diferente y con un toque exótico, el yak es una elección fantástica.

Seda

La seda es una fibra de origen animal, aunque a menudo se olvida incluirla en esta categoría. Se obtiene del capullo del gusano de seda y destaca por su brillo incomparable, su suavidad y su drapeado fluido.

En el mundo del tejido, la seda se utiliza tanto pura como mezclada con otras fibras. Combinada con merino aporta brillo y fluidez; con mohair, luminosidad. Es perfecta para chales, tops de verano y prendas especiales. Eso sí, requiere un cuidado delicado para mantener su aspecto original.

Otras fibras de origen animal

Además de las anteriores, merece la pena conocer otras fibras animales que aparecen con frecuencia en hilados para tejer:

  • Lana de camello. Procede del camello bactriano (de dos jorobas), criado en China y Mongolia. Es muy cálida y tiene un bonito tono natural marrón dorado. Su elevado coste hace que se mezcle habitualmente con lana de oveja.
  • Angora. Se obtiene del conejo de angora. Es extremadamente suave y esponjosa, pero delicada. Aporta un pelito muy ligero y cálido al tejido, aunque suele soltar fibra con el uso.
  • Lanas de oveja regionales. Más allá de la merino y la BFL, existen razas como la Shetland (escocesa, versátil y con una gama cromática natural amplia), la Corriedale (equilibrada entre suavidad y resistencia) o la islandesa Lopi (rústica, muy abrigada y con doble capa de fibra).
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Tabla resumen: principales lanas de origen animal

FibraTacto y característicasIdeal para
MerinoMuy suave, fina, hipoalergénica, termorreguladoraJerseys, gorros, ropa de bebé, capas base
BFLSedosa, brillante, buena definición de puntoChales, jerseys, lanas teñidas a mano
AlpacaSuave, cálida, sin lanolina, menos elásticaPonchos, chales, prendas holgadas
MohairFina, halo sedoso, muy cálida para su pesoChales lace, jerseys finos, combinaciones
CashmereExtremadamente suave, ligera, aislanteAccesorios de lujo, gorros, cuellos
YakCálida, duradera, hipoalergénicaPrendas de abrigo, accesorios de invierno
SedaBrillante, fluida, drapeado eleganteChales, tops de verano, mezclas

Las fibras de origen vegetal

Las fibras vegetales han dejado de ser una alternativa secundaria para convertirse en protagonistas, especialmente en proyectos de primavera y verano. Se obtienen de diferentes partes de las plantas (semillas, tallos, hojas) y comparten algunas características comunes: son frescas, transpirables y, por lo general, hipoalergénicas. Son también una opción excelente para personas veganas o con sensibilidad a las fibras animales.

Algodón

El algodón es la fibra vegetal más utilizada en el mundo del tejido. Es transpirable, absorbente, resistente y apta para pieles sensibles. Sus cualidades lo convierten en el rey indiscutible de los proyectos veraniegos.

Conviene distinguir entre dos tipos principales:

  • Algodón mercerizado. Ha pasado por un tratamiento químico que le aporta más brillo, intensidad en los colores y un acabado ligeramente satinado. Es más firme y tiene una definición de punto excelente, por lo que funciona muy bien para amigurumis y prendas con puntos texturados.
  • Algodón no mercerizado. Mantiene un acabado mate, más natural y suave. Es 100% libre de procesos químicos, menos propenso a formar bolitas y transmite un estilo orgánico y relajado. Ideal para ropa de bebé y prendas en contacto directo con la piel.

Lino

El lino es una de las fibras más antiguas de la historia: se usa para fabricar telas desde hace más de 9.000 años. Se obtiene del tallo de la planta del lino y destaca por su ligereza, resistencia y frescura.

Es capaz de absorber hasta un 20% de su peso en humedad sin sentirse mojado, lo que lo hace perfecto para prendas de verano. Tiene una textura ligeramente rústica que le da un carácter especial al tejido. Con el uso y los lavados, el lino se vuelve más suave sin perder su estructura.

Bambú

La fibra de bambú se obtiene de la pulpa de la caña de bambú mediante un proceso industrial. Aunque su origen es vegetal, técnicamente se clasifica como fibra artificial porque requiere transformación química.

El resultado es un hilo brillante, suave y muy fresco, ideal para tejer prendas de verano. Tiene buena caída y un tacto sedoso que recuerda ligeramente a la seda. Además, es naturalmente antibacteriana y biodegradable.

Rafia

La rafia es una fibra que se obtiene de las hojas de la palmera raphia. En los últimos años ha ganado mucha popularidad entre las tejedoras para crear bolsos, cestas, sombreros y accesorios de verano.

Es una fibra ligera, resistente al agua y con una textura natural que aporta un estilo artesanal muy bonito. Se trabaja especialmente bien con ganchillo y es perfecta para proyectos que buscan un acabado rústico y veraniego.

Tabla resumen: principales fibras de origen vegetal

FibraTacto y característicasIdeal para
AlgodónTranspirable, absorbente, resistente, hipoalergénicoTops, amigurumis, ropa de bebé, crochet
LinoFresco, resistente, ligeramente rústico, mejora con el usoPrendas de verano, chales, bolsos
BambúBrillante, sedoso, muy fresco, antibacterianoTops y camisetas de verano, prendas fluidas
RafiaLigera, resistente al agua, textura naturalBolsos, cestas, sombreros, accesorios

Las fibras sintéticas y artificiales

Las fibras sintéticas y artificiales cumplen un papel importante dentro de los tipos de lana disponibles para tejer. Ya sea porque necesitas un hilo económico, hipoalergénico o especialmente resistente, estas fibras tienen mucho que ofrecer. Además, se utilizan frecuentemente en mezclas con lana natural para sumar propiedades como la durabilidad o la facilidad de lavado.

El acrílico

El acrílico es la fibra sintética más extendida en el mundo del tejido. Es suave, ligera, económica y totalmente hipoalergénica, lo que la convierte en una opción muy popular para ropa de bebé y personas con alergias a las fibras naturales.

Se puede lavar a máquina sin problemas y mantiene bien el color tras muchos lavados. Como contrapartida, no transpira tan bien como las fibras naturales y puede generar electricidad estática. Los acrílicos de gama alta actuales han mejorado mucho en tacto y comportamiento, acercándose bastante a la sensación de la lana natural.

Nylon

El nylon rara vez se utiliza solo para tejer, pero es un componente clave en muchas mezclas. Su función principal es aportar resistencia y durabilidad al hilado, algo especialmente importante en prendas que sufren mucho desgaste.

Por eso es tan habitual encontrar un pequeño porcentaje de nylon en lanas para calcetines o guantes: refuerza las zonas de roce sin alterar el tacto general del hilo.

Poliamida

La poliamida pertenece a la misma familia que el nylon (de hecho, el nylon es un tipo de poliamida). En el etiquetado de los hilados, a veces aparece como “poliamida” y otras como “nylon”, pero su función es esencialmente la misma: reforzar la fibra, añadir elasticidad y aumentar la vida útil de la prenda.

Viscosa

La viscosa es una fibra artificial que se fabrica a partir de celulosa vegetal (generalmente de madera o bambú). Aunque su origen es natural, el proceso de transformación la clasifica como fibra artificial.

El resultado es un hilo con un brillo bonito, buena caída y un tacto suave y fresco. Se utiliza mucho en mezclas para aportar fluidez y luminosidad a hilados de algodón o lana. Es una excelente aliada para prendas de entretiempo que necesitan un toque de elegancia.

Tabla resumen: principales fibras sintéticas y artificiales

FibraTacto y característicasIdeal para
AcrílicoSuave, económica, hipoalergénica, lavable a máquinaRopa de bebé, mantas, proyectos económicos
NylonMuy resistente, refuerza mezclas, aporta durabilidadCalcetines, guantes, zonas de roce
PoliamidaSimilar al nylon, añade elasticidad y resistenciaMezclas con lana natural, prendas de uso intenso
ViscosaBrillante, fresca, buena caída, tacto sedosoMezclas con algodón o lana, prendas de entretiempo

Cómo elegir el tipo de lana según tu proyecto

Después de conocer las principales fibras, la pregunta sigue siendo la misma: ¿cuál elijo para mi proyecto? No existe una respuesta universal, pero sí hay algunos criterios que te ayudarán a decidir con más seguridad.

  • Según la estación. Para otoño e invierno, las fibras animales son tu mejor aliada: merino, alpaca, yak o mohair te proporcionarán calidez y confort. Para primavera y verano, apuesta por algodón, lino, bambú o mezclas con viscosa: frescura y transpirabilidad serán la prioridad.
  • Según el tipo de prenda. Las prendas que soportan mucho roce (calcetines, guantes, codos de jerseys) agradecen un hilado con nylon o poliamida en la mezcla. Para chales y prendas fluidas, la seda, el mohair o la alpaca suri ofrecen un drapeado precioso. Para ropa de bebé, el acrílico de calidad o el algodón no mercerizado son opciones seguras e hipoalergénicas.
  • Según tu experiencia. Si estás empezando a tejer, la merino o un buen acrílico son fibras agradecidas: tienen buena elasticidad, perdonan errores y no se deshilachan con facilidad. A medida que ganes confianza, podrás experimentar con fibras más exigentes como el lino, la seda o el cashmere.
  • Según el presupuesto. Las fibras sintéticas y el algodón ofrecen una relación calidad-precio excelente para proyectos grandes o para practicar. Las fibras de lujo como el cashmere, la alpaca baby o el yak son una inversión que merece la pena para prendas especiales.

Un consejo práctico: antes de elegir, lee siempre la etiqueta del ovillo. Ahí encontrarás la composición exacta, el peso, el metraje, las agujas recomendadas y las instrucciones de cuidado. Si además sigues un patrón, respeta la fibra recomendada o busca un sustituto con propiedades similares. Y, ante la duda, acude a tu tienda de lanas de confianza: el asesoramiento personalizado marca la diferencia.

Preguntas frecuentes sobre los tipos de lana

No existe una única fibra ideal para crochet, pero el algodón mercerizado es uno de los más populares porque ofrece una definición de punto excelente y permite trabajar con precisión. Para amigurumis, es casi un estándar. En prendas de abrigo a ganchillo, la merino o el acrílico también funcionan muy bien.

El cashmere y la alpaca baby (fibra obtenida del primer esquilado de la alpaca) se disputan el título de la fibra más suave. Ambas son extraordinariamente delicadas al tacto. La merino superfina, con un micronaje por debajo de 18,5 micras, también entra en esa categoría.

Las fibras que mejor toleran las pieles sensibles son el algodón, el acrílico y la alpaca, ya que no contienen lanolina (la grasa natural de la lana de oveja, responsable de la mayoría de reacciones). El bambú y la viscosa también son opciones seguras para personas alérgicas.

Sí, pero con precaución. Lo más importante es que las fibras tengan un comportamiento similar en el lavado y un grosor compatible. Muchas tejedoras combinan un hilo base de merino con una hebra de mohair para conseguir un efecto de halo precioso. La clave es hacer siempre una muestra previa con la combinación elegida.

Mucho. Las fibras naturales como la merino, el cashmere o la alpaca necesitan un lavado delicado (a mano o en programa de lana) y un secado en horizontal. Las fibras sintéticas como el acrílico toleran la lavadora sin problemas. El algodón se puede lavar a máquina, pero conviene evitar temperaturas altas para que no encoja. Lee siempre la etiqueta del ovillo antes de empezar tu proyecto.

Conocer los distintos tipos de lana es el primer paso para disfrutar de tus proyectos de tejido con más seguridad y mejores resultados. Cada fibra tiene su carácter, sus fortalezas y sus pequeñas exigencias, y parte de la magia de tejer está precisamente en ir descubriendo cuál encaja contigo y con lo que quieres crear.

Si quieres explorar todas estas fibras por ti misma, en The Lana Box encontrarás una amplia selección de lanas de origen animal, vegetal y sintético. Y si necesitas orientación, no dudes en escribir: siempre es más fácil elegir cuando alguien que ha tejido con esas fibras te echa una mano.

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